lunes, mayo 28, 2007

El desahogo respectivo

Creo que esto realmente me ayudó en otros momentos, así que, en vista que no sé qué hacer, voy a intentarlo de nuevo.
...no quierooooo... pero bueno, como el método consiste precisamente en hacer cosas así no quiera, pues qué hptas, ¡hagámosle!

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No sé por dónde empezar (caray cómo he perdido la práctica...!). así que voy a ponerme a recordar un poco... y es que últimamente se me han sabido alborotar los recuerdos, los buenos, los malos y los feos, han querido volver a hacer de mi vida una mezcolanza...

Recuerdo por ejemplo en los inicios cuando yo no sabía qué era, y la cosa tenía tintes muy románticos; en ese entonces lo controlaba con algo de arte y algo de dolor... y la depresión mayor, afortunadamente no aparecía con mucha frecuencia y sólo consistía en un par de semanas en las que O* me tenía que aguantar porque todo me fastidiaba :P
Esa época fue bonita a pesar de, muy leve; incluso aunque en esa época me inclinaba mucho más a la depresión que a la manía, me atrevería a decir que tenía depresiones hasta bonitas, inspiradoras.

Pero después de la primera depresión mayor larga, profunda, horrible... ahí fue que mi vida cambio, que dejó de ser romántico eso de sentir al extremo y pasó a ser una grandísima mierda!!
De ahí logré salir gracias a la versión anterior a mi actual método para equilibrarme: negación absoluta. Y me fue bastante bien, creo que hasta por eso es que debo tener un buen poder de convencimiento, porque es que después de convencerse a uno mismo, que es tan jodido...

El problema vino con la segunda gran depresión, que la vida se me vino abajo como si todo ese tiempo la cosa hubiera estado acumulando energía potencial para de repente explotarme en la cara... recuerdo que por esa época no podría decir que de vez en cuando estaba mal, más bien que de veeeez en cuando estaba bien...!
O sea, que hacía cosas para distraerme pero apenas terminaban volvía a la misma malparidez que siempre estaba ahí... a pesar de la insensibilidad que caracteriza esas etapas, recuerdo que cuando sentía que ya no lo aguantaba más lloraba laaaargamente, pero no era uno de esos llantos reparadores, era solo un gran llanto amargo; D* sólo lloraba conmigo, y me abrazaba, no podía hacer más. La lucha diaria era no matarme aunque la vida me resultara una cosa tan absurdamente inútil, sin sentido, desabrida...
Pero como pasa con las cosas tan malas: algo bueno tenía que dejar. Es muy muy cierto que lo que no mata, hace más fuerte.
De esa porquería me quedó el método que uso actualmente para equilibrarme: es básicamente presionarme a hacer las cosas así no quiera, nunca aislarme en esos momentos en los que uno lo único que quiere es aislarse; siempre sonreírle a la gente, y no me refiero a tensionar los músculos de la cara sino a verdad de corazón buscar así sea un cunchito de ánimo en los bolsillos, o en el fondo de la mochila, para lograr dar una sonrisa sincera... suena estúpido pero es efectivo, es en el fondo sonreírse a uno mismo utilizando a otro como excusa, es intentar contagiarse de ánimo así no lo tenga, hacer el esfuerzo... ; buscar cosas que estimulen y evitar cosas que bajoneen (o aceleren), la música ayuda mucho, personalmente me estimula mucho Charly García, Beatles (ambos muy buenos tanto para subir la depresión, como para calmar la manía), y recientemente descubrí que Café Tacuba... recuerdo que cuando me hartaba de la música, cuando no me daban ganas de cantar, era como la mayor señal de que ya estaba en la inmundísimamente inmunda.

Eso es a grosso modo el método que uso para mantenerme equilibrada, es bastante efectivo pero tiene un defecto: no funciona si el ambiente no ayuda.
Veo ese método como mi forma de levantarme cuando me caigo, es como mi forma de agarrarme al mundo para poder levantarme... pero cuando el ambiente no ayuda es como no tener de donde agarrarse para poder levantarse: muy jodido.

Ahora sí, ¿por qué digo esto?, ¡¡¡porque el hpta ambiente no me está ayudando!!!
Yo me esfuerzo, ¡Alá sabe que me esfuerzo!, que no puedo permitirme sentir que voy a la deriva, no puedo permitirme darle rienda suelta a la depresión (así sea de la “bonita”), ni a la hiperactividad, que tengo que sentirme bien con lo que hago, que no me puedo detener al lado del camino porque me arrastra, que entre más me deje llevar es más difícil salir... pero es muy jodido cuando la universidad (que por donde voy es más del 50% de mi mundo) es un caos, cuando vivimos todos con incertidumbre, cuando me quedo encerrada en un tropel, cuando me siento atacada por compañeros en mi universidad, cuando las cosas no parecen tener remedio, cuando hay tantos sentimientos encontrados, cuando sólo me pasan cosas malas... así es muy jodido presionarse para trabajar, para estudiar, es muy jodido evitar detenerse al lado del camino y es muy jodido no dejarse llevar...

Ya no sé hace cuánto tiempo estoy tan disfuncional, a toda hora en esa clase de extremos que no dejan hacer nada... y ahora que empieza a llegar de nuevo esa hpta depresión y no tengo de dónde agarrarme, me da muchísimo miedo que esta sea “la tercera gran”, me da mucho miedo volver a entrar a ese horrible túnel donde la única luz (imaginaria) es la muerte.

Por eso escribo esto, porque no sé qué más hacer.

Aunque sí, ya me siento mucho mejor que en la primera línea.

1 comentario:

Patton dijo...

wow, pues supongo que tuvo que funcionar.

No sabría que decir. La idea es que cualquier cosita, timbras. Y pues nada, ¿ánimo?