martes, agosto 12, 2008

¿por qué se empeñan en robarnos?

Anteriormente tuve varias impresoras HP, pero me caían mal por varios motivos:

1. Una vez nos salió una impresora defectuosa. Mi hermana envió una queja a HP cuando estaba en la universidad y años después, cuando mi hermana ya estaba casada y con hijos, recibí una llamada de alguien con acento chistoso que me hablaba de una impresora defectuosa... cinco minutos después... diez minutos después... ¡aaaahhhh!
Cuando por fin entendí de qué me estaba hablando le dije que esa impresora la habíamos botado hace años, y me dice el señor con acento chistoso: ¿entonces no deseas continuar con el reclamo?, ¿estás segura?

2. Me sacaba la piedra sobremanera que los cartuchos costaran casi el 50% del valor de la impresora, ¡ni que la tinta fuera más cara que la gasolina hey!

3. Me sacaba la piedra sobremanera que a los cartuchos de color se les acababa la vida útil cuando se acababa un color, así quedara un montón de los otros dos.

4. Usualmente rellenaba los cartuchos acabados, pero me sacaba también la piedra que la calidad era muy muy muy inferior, y que si no se usaban con mucha frecuencia se despapayaban.

Por eso después de varias HPs (muy bien puesto el nombre sí está, para qué) me decidí por una Epson, por el fino detalle de coquetería de que los cartuchos son muchísimo más baratos y que su vida útil (teórica) va hasta que la tinta se acaba, como debería ser. Bueno, por eso y porque estaba antojada de ponerle sistema de tinta continua, antes de saber que era tan caro :P

Cuando la compré me hicieron la advertencia de que los cartuchos que traía duraban menos, ahí yo: ¬_¬
Leí en las instrucciones y efectivamente ahí decía que los cartuchos que traía la impresora nueva por no sé qué tortoladas técnicas no podían durar lo mismo que los demás (ajá, sí, y los usuarios nacimos ayer...).



Total que cuando el cartucho se acabó y me disponía a botarlo me percaté de que decía que no le quitara la etiqueta por nada del mundo, así que, por supuesto, intenté quitarle la etiqueta. Como no fui capaz de quitar la etiqueta :P, lo abrí y descubrí a través del plástico transparente que traía que el cartucho estaba dividido en muchas celdas; me sorprendió ver que había un par de celdas que aún estaban llenas (cuando según la impresora el cartucho estaba acabado acabadísimo no va más señores) y otras que estaban y siempre estuvieron vacías... me imaginé que tal vez esas eran de la clase de tortoladas técnicas que impedían absolutamente que el cartucho durara más, así que decidí que cuando se acabara el cartucho nuevo lo iba a abrir a ver si era diferente al anterior.


Ya se acabó el cartucho y cuando lo abrí, me sorprendió mucho que esta vez el plástico transparente que vi en el anterior estaba cubierto por otro plástico, pero negro... hhhmmmmmm...




Igual estaba decidida a comprobar si era diferente, así que quité el plástico negro, y donde no quitaba lo corté, y estos fueron los resultados:

Esos espacios vacíos no tienen PARA NADA cara de ser funcionales, y encima una de las celdas aún está totalmente llena.

Total que, ¡Epson no es menos HP que HP!
No entiendo por qué las empresas que producen impresoras y tintas se empeñan tanto pero tanto en robarnos, ala.
Dudo mucho que el volumen de las celdas vacías, si las llenaran, hicieran gran diferencia de precio, con respecto al costo de producir el cartucho como tal.
A estas horas de la vida y de la contaminación me parece el colmo con los usuarios y sobre todo con el medio ambiente, que no se esmeren más en ser eficientes. Al menos deberían tener la decencia de asegurarse de reciclar ellos mismos su porquería de cartuchos e impresoras!!!

Si al menos alguna marca se atreviera a producir cartuchos transparentes y sin etiquetas que prevengan a los usuarios de verificar lo que compran, así fueran más caros, yo me caso, ¡lo juro!
Por venderme impresoras, tinta y honestidad.

5 comentarios:

DoctoraCapital dijo...

ola no hay derecho, que rateros. La verdad mi curiosidad nunca fue hasta estos limites pero si me dolia cada peso que botaba en tintas.
Este blog esta excelente, seguire visitandolo!!
abrazo

Kodama San dijo...

Por eso yo no tengo impresora jejeje.
Y, no hay nada que me guste más que las impresoras a láser :)

Saudade dijo...

La culpa de todo la tienen los diseñadores :P

Por la misma razón que los repuestos de las máquinas de afeitar son carísimos... lo engranpan a uno con el aparato: máquina de afeitar, impresora; pero los repuestos, recargas valen un ojo de la cara.

Aru dijo...

Doctora: ¡lo sé! ¬_¬
Qué poca curiosidad, a mi me encanta quitar las etiquetas que dicen que no las quiten :P

Kodama: ¿esas generan menor frustración en el usuario?, para la próxima me compraré una láser :D

Saudade: pos la verdad es que el diseño está en el top ten de las profesiones viles y malvadas, no lo niego :P
Pero mi problema no es con el hecho de que me engrapen, a eso ya estamos todos resignados con muchos productos... mi problema es con que sean deshonestos y antiecológicos.

Anónimo dijo...

Para eso cómprate una Lexmark y nos cuentas cómo te va...